Cero comisión por pedido

Tu carta cobrando, sin intermediarios.

Aprendí el oficio desde abajo y llevo más de veinticinco años en hostelería. Dirijo un hotel de cinco estrellas y un restaurante en Palma. El sistema de pedidos que corre en mi restaurante, ajustado al tuyo: carta, pago con tarjeta, número de pedido y confirmación al cliente y a cocina.

Y la base de clientes es tuya desde el primer día. Quién pide, qué pide y cada cuánto: en tu mano, no alquilada a una plataforma que se la vende al de enfrente.

0 %De comisión por pedido
La tuyaLo que cobra una plataforma
490 €Punto de entrada
1 semanaCon la carta lista

Dónde se te
va el dinero

(01) — seis fugas de sala

Ninguna sale de un informe. Salen de dirigir un restaurante y verlas pasar cada servicio. En casi todos los locales independientes están las seis a la vez, y ninguna aparece en la cuenta de resultados con su nombre.

01

El teléfono que nadie coge

Entran llamadas con la sala llena. Nadie las coge porque nadie puede. Cada una era una mesa o un pedido, y ninguna vuelve a llamar.

→ Pedidos sin que suene el teléfono
02

La comisión de la plataforma

Por un pedido de un cliente que ya te conocía. Tú pones la cocina, el producto y el riesgo; ellos ponen un botón y cobran por él. Mira tu última liquidación: el porcentaje está ahí escrito.

→ Tu carta cobrando, sin comisión
03

El cliente que no tienes fichado

Ha pedido tres veces este mes y no tienes ni su nombre. Está en la base de otro, y cuando ese otro quiera se lo manda al de enfrente.

→ Tu base de clientes, tuya
04

La carta que nadie encuentra

Un PDF que no se lee en el móvil, sin alérgenos y desactualizado. Ni Google ni la IA saben qué cocinas, así que no te recomiendan.

→ Carta legible por máquinas
05

Las reseñas sin contestar

Se contestan las malas, tarde, y las buenas no se contestan. Google castiga el silencio y quien te puso un 10 no vuelve a saber de ti.

→ Todas, en su idioma, en horas
06

La comanda que se pierde

Del cliente a la partida pasando por tres manos y un papel. Lo que se pierde por el camino se cocina dos veces o se sirve mal.

→ Comandero de cocina y bar

Lo que se monta
en un restaurante

(02) — pieza por pieza

Agrupado por lo que hace con tu cuenta de resultados: que entre más, que cueste menos y que se sepa. Nada es una promesa: cada pieza está entregada o en producción.

Que entre más

El canal propio, que es donde no se lleva comisión nadie.

En producciónCarta cobrando pedidosPago con tarjeta al confirmar y el dinero a tu cuenta.
En producciónRecogida o reparto propioCon su franja horaria y el aviso al cliente cuando está listo.
En producciónPedidos por QR en mesaSin esperar a que pase el camarero y sin carta de papel.
En producciónCarta que leen Google y la IAApareces cuando alguien pregunta dónde cenar esta noche.
EntregadoSugerencias en el pedidoEl postre y el vino que encajan, ofrecidos sin insistir.
En producciónPortal de clienteRepite el último pedido en dos toques.

Que cueste menos

Horas de sala y de cocina que hoy se van en tareas que se repiten.

En producciónComandero de cocina y barLa comanda entera a la partida que toca, sin papel.
En producciónAsistente de correo y WhatsAppReservas, horarios y alérgenos contestados con tu tono.
PrototipoCuadrantes sin erroresDescansos, horas y convenio cuadrados antes de publicar.
En producciónPartes de turno automáticosEl relevo se escribe solo y se lee en treinta segundos.
EntregadoEscandallos al díaQué cuesta cada plato hoy, no en la hoja de hace dos años.
EntregadoRevisión legal de la webCookies, alérgenos y avisos revisados sobre el código.

Que se sepa

Lo que te trae cliente nuevo y lo que te lo quita sin que lo veas.

En producciónRespuesta a todas las reseñasTodas, en su idioma, en horas y no en semanas.
En producciónFichas de Google al díaHorarios, fotos y carta correctos donde más se mira.
En producciónMotor de contenidoPublicado solo, sin depender de que haya un rato.
EntregadoCazador de webs que te suplantanQuién vende tu carta con tu nombre y su comisión.
ConstruidoRadar de precios de tu zonaQué cobran los de al lado, día a día.
EntregadoAuditoría de web sobre el códigoQué falla de verdad: velocidad, móvil y conversión.

El caso que
puedes tocar

(03) — no es una maqueta

Sé dónde se pierde el dinero en un restaurante porque lo he perdido yo.

Dirijo un hotel de cinco estrellas y un restaurante en Palma. El sistema de pedidos lleva un año funcionando ahí dentro, en servicio, con clientes reales y con las consecuencias puestas. Lo que verás en la demo es ese mismo sistema, ajustado a lo que necesita un restaurante.

Y va sin PMS de terceros: el sistema lo construimos nosotros, a la medida de cómo trabaja tu restaurante, en vez de pelearnos con un programa cerrado que no deja sacar los datos.

  • Pide de verdad — carta, carrito, recogida o reparto.
  • Paga de verdad — con tarjeta de prueba, sin que se cobre nada.
  • Recibe su número de pedido — y el correo de confirmación, como le llegaría a tu cliente.
  • Cuarenta segundos — sin registro y desde el móvil.

Cómo
se empieza

(04) — cuatro pasos

Lo que más tarda casi nunca es la parte técnica: es decidir qué entra en la carta online y a qué precio. En eso te ayudo, que para algo he montado cartas.

Paso 01

Tu carta

Me pasas la que tengas, aunque sea un PDF viejo. La paso a limpio con alérgenos, y decidimos juntos qué entra online y qué no.

2 días
Paso 02

Tu página

Se monta con tu carta, tus fotos y tu nombre. La ves funcionando antes de pagar el alta.

3 días
Paso 03

El cobro

Se conecta la pasarela a tu cuenta. El dinero de cada pedido entra directo, sin pasar por mí.

1 día
Paso 04

Que la usen

QR en mesa, enlace en la bolsa, en el ticket y en tu ficha de Google. Aquí es donde se gana o se pierde.

continuo

Lo que
cuesta

(05) — dos escalones, sin letra pequeña
Escalón 1

Presencia

Alta490 €
Mensual59 €
  • Tu página y tu carta, tuyas
  • Legible por Google y por la IA
  • Ficha de Google al día
  • Reseñas contestadas, todas

Para el local que quiere que le encuentren y que la carta esté bien puesta. Todavía no cobra pedidos.

¿Tienes hotel además del restaurante? Eso es otra conversación y otro precio: automatización con IA para hoteles.

Lo que siempre
se pregunta

(06) — sin rodeos
¿Y si ya estoy en Glovo o Just Eat?
Sigue estando. Esto no te saca de ningún sitio: te pone un canal propio al lado, sin comisión ninguna. Lo normal es que el cliente que ya te conoce acabe pidiendo por el tuyo, porque le llega el enlace en la bolsa, en el ticket y en el QR de la mesa.
¿Cuánto te llevas de cada pedido?
Nada. Cero comisión. Ni de los pedidos, ni de las reservas, ni de lo que factura la sala. Pagas el alta y la cuota, y punto. El dinero entra directo en tu cuenta por tu propia pasarela, sin pasar por la mía y sin liquidación a quince días. Lo que te cobra hoy tu plataforma por ese mismo pedido está escrito en tu última liquidación: míralo tú y compara.
¿Necesito un TPV nuevo?
No. Los pedidos llegan a una pantalla o al móvil, con número y hora, y se imprimen si quieres. No hay que tirar nada de lo que ya tienes.
¿Quién hace el reparto?
Tú, con quien ya repartas, o solo recogida en el local. El sistema lleva las dos cosas. No te ponemos repartidores ni te cobramos por ellos.
¿Cuánto tarda en estar funcionando?
Con la carta ya digitalizada, una semana. Si hay que pasarla a limpio y fotografiar platos, dos o tres.
¿Y si al final no me sirve?
La página es tuya y la base de clientes también, desde el primer día. Si lo dejas, te llevas los datos y la carta. Sin permanencia.

Dime el nombre
de tu restaurante

(07) — y te mando tu página funcionando

Sin compromiso y sin reunión. Te la mando montada con tu carta y la miras desde el móvil.

Va directo al móvil y al email personal de Daniel. Cero spam, cero bots, cero CRM intermedio.

Cuarenta segundos. Y lo ves.

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